Después de tantos años aquí, he aprendido a no quejarme de eso porque, sencillamente, forma parte de la vida en el «Estado del Sol». Cambiamos las tormentas de nieve y las carreteras heladas por sol, palmeras y tormentas de tarde que parecen llegar con la precisión de un reloj.
También he aprendido algunas técnicas de supervivencia.
- Aparca a la sombra siempre que puedas.
- Nunca dejes las gafas de sol en el coche, a menos que te guste ponerte un par de hornos en miniatura.
- Bebe mucha agua.
- Ponte protector solar.
- Planifica las actividades al aire libre para primera hora de la mañana o por la tarde.
Como psicólogo, también me he dado cuenta de que el calor de Florida puede afectar a algo más que a nuestro confort. Puede influir en nuestro bienestar mental.
Las investigaciones indican que el calor y la humedad prolongados pueden aumentar la irritabilidad, el cansancio y la dificultad para concentrarse, e incluso agravar la sensación de estrés o ansiedad. Si además no duermes bien por las noches de calor, estos efectos pueden notarse aún más.
La buena noticia es que los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia.
- Mantente hidratado
- Tómate descansos en espacios con aire acondicionado
- Mantén un horario de sueño regular,
- No te sientas culpable por bajar el ritmo cuando el calor se vuelve insoportable

Igual que nos protegemos de las quemaduras solares, también tenemos que cuidar nuestro bienestar emocional.
A pesar del calor, Florida tiene playas preciosas, parques frondosos, puestas de sol espectaculares y muchas oportunidades para disfrutar del aire libre casi todo el año.
Cada lugar tiene sus propios retos climáticos. El nuestro viene acompañado de sol, humedad y algún que otro chaparrón por la tarde.

He aprendido que, en lugar de luchar contra el calor de Florida, es mejor respetarlo, adaptarse a él e incluso disfrutar del ritmo más pausado que a veces nos invita a llevar. Cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente es una de las formas más saludables de disfrutar de todo lo que nuestro estado tiene para ofrecer.
Tu turno
¿Cómo te las apañas con el calor del verano? No dudes en compartir tus opiniones o ponerte en contacto conmigo. Envíame un correo a DrKimmel@KimmelPsychology.com.








